Antes de envasar y enviar las semillas a nuestros clientes, evaluamos su calidad. Este control se lleva a cabo tanto en nuestro propio laboratorio como en otros externos. Durante dicho control, evaluamos en cada lote de semillas posibles infestaciones provenientes de bacterias, hongos o virus.


Durante el proceso de control, las semillas se incuban en condiciones controladas (humedad y temperatura). Transcurrido un tiempo, se valora la germinación. En función de los resultados, solo se venderán aquellas semillas que hayan superado los niveles de germinación requeridos de forma que puedan asegurar un buen arranque de campaña para los agricultores profesionales y los hortelanos aficionados.


A partir de estas verificaciones, no se somete a las semillas a ningún tratamiento adicional, simplemente se mantienen almacenadas en cámaras apropiadas aportando una correcta temperatura y humedad.


Nuestro proceso de control también requiere que nos mantengamos en contacto continuo con otras compañías de semillas ecológicas en Alemania, Países Bajos y Suiza, así como con centros de investigación y bancos de semillas de Portugal y España.
Nos parece importante resaltar que el material (papel) usado para el envasado de nuestras semillas, cumple con todas las exigencias desde el punto de vista ambiental y de la seguridad alimentaria.